NACIONALES
Ley de Pago Soberano Local 
25 de agosto de 2014

El proyecto de Ley de Pago Soberano Local que enviará la Presidenta al Congreso con el fin de saldar la deuda con los holdouts, tiene varios puntos centrales.

La iniciativa ofrece el cambio de la jurisdicción del pago de la deuda pública reestructurada y reabrir un canje de deuda voluntario para los tenedores de títulos bajo legislación extranjera.

Desplazamiento del Banco de Nueva York (BoNY).

Debido a la incapacidad de distribuir los pagos del BoNY, se lo removerá de sus funciones y se designará en su lugar a Nación Fideicomisos SA.

Recordemos que los fondos depositados en el BoNY pertenecen a los bonistas, pero el banco no los distribuye porque el juez Griesa determinó que debían bloquearse para evitar una violación del pari passu.

Al cambiar la sede de pago, el gobierno se asegura que los acreedores cobre en dinero.

La creación de Fideicomisos.

Como especificó la Presidenta, se crearán "fideicomisos con fines específicos determinados por ley, la única aplicación que se le puede dar a esos recursos son los establecidos por la misma." Los fondos serán depositados en el Banco Central. En uno de ellos, el "Fondo de Pago Soberano de Deuda Reestructurada", se realizarán los pagos a todos aquellos bonistas que hayan ingresados en los canjes de 2005 y 2010.

En consecuencia, resulta imposible el desvío de esos fondos para cualquier otra finalidad, ya sea por parte del Estado, el fiduciario o la justicia de Estados Unidos. En palabras de la propia presidenta, "nadie podrá, porque son de nuestros acreedores." Esto permitirá una mayor claridad y credibilidad de los pagos. En la actualidad, los bonistas reestructurados se encuentran en una situación de incertidumbre legal, debido a que Argentina depositó el dinero, pero el fiduciario impide el cobro y se mantiene a la espera de que los fondos sean embargados para repartir equitativamente con los holdouts. La existencia de los fideicomisos impide esta clase de mandatos

Reapertura del Canje.

Para aquellos holdouts que quieran cobrar bajo las mismas condiciones que los bonistas reestructurados y recibir los montos correspondientes en el "Fondo de Pago Soberano de Deuda Reestructurada", junto con el 92,4%. Esto implica el final de la Ley Cerrojo, que impedía reabrir el canje.

Por el contrario, a partir de ahora la reestruturación de la deuda estará habilitada para los holdouts (incluidos los buitres) "con ganancias de más del 300%".

Pagos a holdouts.

Se creará el "Fideicomiso de Pago Soberano de Deuda Pendiente de Canje", una cuenta de Nación Fideicomisos en el cual, periódicamente, se depositará en tiempo y forma "una cantidad de fondos equivalentes a los que correspondería pagar por los servicios de los actuales Títulos Públicos que en el futuro se emitan". Es decir, incluso si los holdouts no han entrado en el canje, se realizarán los depósitos correspondientes para cumplir con el pari passu.

El bonista podrá cobrar sus bonos una vez que haya reestructurado su deuda y "serán entregados a los tenedores que participen de la Operación de Canje que se disponga en los términos de la Ley 26.886, junto con los nuevos Títulos Públicos correspondientes, al momento de su colocación."

Cambio de Legislación.

Los bonistas que lo deseen podrán cambiar la Ley vigente de sus bonos por la ley argentina. Si un acreedor sospecha que sus bonos con legislación extranjera pueden ver perjudicados sus cobros por futuras sentencias judiciales, tienen garantizado el depósito por la justicia doméstica. Por otro lado, si algunos fondos de inversión (por ejemplo los fondos mutuales de pensión) poseen cláusulas que sólo permiten la compra de bonos en determinadas legislaciones, podrán permanecer con los títulos bajo la Ley preestablecida.

 

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