NACIONALES
El encuentro de Cristina con el Papa Francisco
21 de septiembre de 2014

La Presidenta arribó pasa las 12:30 del mediodía (hora local), a Santa Marta, residencia papal y lugar acordado para realizar el encuentro con Francisco, y allí fue recibida por el prefecto de la Casa Pontificia, George Gänswein

Al arribar, la esperaban los integrantes de la nutrida comitiva presidencial, que en esta oportunidad estuvo integrada por miembros del ejecutivo, diputados, senadores, intendentes y periodistas.

En Santa Marta la mandataria se reunió con el pontífice en privado por unos quince minutos, para luego, juntos, saludar al conjunto de visitantes argentinos e intercambiar los obsequios mutuos entre ambos jefes de Estado.

Cristina entregó a Francisco un rosario de bronce y alpaca con técnica de cincelado, calado y grabado hecho por el orfebre Miguel Ángel Zeitcher de Termas de Río Hondo; y una media cúpula (escultura sonora) de la Virgen Desatanudos realizada por Fernando Pugliese.

También le obsequió un retrato de Evita en óleo del artista Jorge Esteban Calvo; un retrato pop de Su Santidad realizado por el artista Roberto Devorik; una caja de mieles de una cooperativa de productores chaqueños "Argenmiel"; y una imagen de la Virgen de Lujan decorada con fileteo porteño hecha por Victoria Carassai.

Por su parte, Francisco le entregó a la Presidenta un rosario y una artesanía en bronce, y bendiciones para su hija Florencia, para la familia de su hijo Máximo y una, "especial" destacó el papa, para el fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

Luego, la presidenta le presentó uno por uno a los integrantes de la comitiva. Al presentarle a la diputada nacional Victoria Montenegro se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada ya que el papa definió como "particularmente conmovedora" la historia de la joven, hija de desaparecidos y criada, hasta la recuperación de su identidad, por el asesino de sus padres.

Posteriormente, los mandatarios se retiraron a un salón de la planta baja de Santa Marta, donde almorzaron durante prácticamente dos horas, disfrutando de un menú que incluyó una ensalada de verdes, bife de costilla ("no tan bueno como el argentino" reconoció riendo Cristina) con verduras al vapor.

Regalos

Tras el almuerzo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el Papa Francisco recibió a los integrantes de la delegación oficial argentina, quienes aprovecharon para saludar al pontífice y entregarle regalos típicos. 

Fueron, uno a uno, entregando los obsequios en una situación que por momentos se tornó enredada y que Cristina, comparó con "una de las ferias argentinas".

El intendente de  La Matanza, Fernando Espinoza, le llevó al Papa un banderín del partido de la Matanza y una Biblia Latinoamericana en cuya tapa y dorso, labradas en plata por un orfebre local, estaban ilustradas la flor de San Francisco de Asís y la Virgen de los Milagros.

El intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi, le entregó a Francisco una bolsa de escarapelas, las mismas que lucían en su solapa todos los argentinos, producida por una cooperativa de esa localidad.

El diputado nacional "Cuervo" Larroque le entregó al Papa un diploma de la Sub Comisión del Hincha de San Lorenzo que promueve el retorno del club a Boedo, donde proponen construir el estadio "Papa Francisco".

Larroque también le regaló una remera de La Cámpora de la Villa 21.24 de Barracas, un cuadro del padre Mugica y una tapa enmarcada de la revista La Cancha del año 46 que se ilustraba con la delantera goleadora del ciclón de esos años.

Los protagonistas se emocionaron ante un gesto cariñoso que tuvo el Santo Padre con la abuela de "El Cuervo" que se llama Francisca y hoy cumplía 94 años: “la llamó por teléfono y la saludó por su cumpleaños”.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, José Ottavis le presentó una serie de cuardenillos sobre las actividades y jornadas impulsadas por la Secretaria de Culto de la Juventud Peronista bonaerense y le aseguró que este año miles de jóvenes peronistas se sumarán a la procesión a Luján para pedir por la paz y por la salud de Francisco.

Otro diputado nacional, Wado de Pedro, cumplió con lo que dijo que era una promesa que le hizo al párroco de su localidad (Mercedes), el padre Bruno, y le hizo entrega al Pontífice de tres salamines típicos de allí.

Seguidamente, y al cumplirse 30 años de la presentación en manos de Ernesto Sábato del informe sobre la desaparición de personas durante la dictadura, que le daría forma al libro Nunca Más, el dirigente radical Leandro Santoro entrego a Francisco 2 ejemplares de ese texto y un libro de memorias de Raúl Alfonsín.

Previamente, los militantes de La Cámpora le obsequiaron tres libros publicados durante los últimos años sobre el surgimiento de la agrupación. Sorprendió a algunos de los presentes que uno de los textos fuera el que escribió una periodista en tono fuertemente crítico sobre la agrupación, y uno de los militantes aseguró que buscaban "que el papa también vea las difamaciones cotidianas" contra la agrupación.

Tras el saludo y la despedida, Francisco acompañó a la Presidenta hasta la puerta, donde permaneció hasta la partida del convoy hacia al aeropuerto Ciampino.

Una vez allí, la presidenta realizó una conferencia de prensa en la que resaltó la "calidez" y sostuvo que hubo "mucha cordialidad, no diría informalidad, sino mucha naturalidad" en el encuentro.

 

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