ANALISIS
SUPERCLÁSICO Y MODERNO
25 de noviembre de 2018
Piña va, piña viene, el G20 andá a saber si viene, cuentan que cantaba un policía en una esquina mientras movía la mano arriba y abajo de su macana como en un juego sexual y sensual, mordiéndose el labio inferior hasta hacer salir una gotita de sangre de ahí y luego relamerse pensando en que el sabor de la sangre, ese sabor metalizado, es un sabor bastante noble y que no tiene nada malo.

El policía en esa esquina disfrutaba el paso marcial de la prefectura por las calles de Nuñez mientras le sarandeaban la cabeza y la espalda a todo el mundo: hinchas, no hinchas, barrabravas, ladrones, malhechos, Gaspares, Baltazares y Melchores. Posse, el intendente de Shani Shidro, que no es Melchor pero pega en el pito, entró y salió del estadio junto y de la mano del equipo boquense. Quizás para resguardar su aspecto notablemente más joven. Quizás para sentir el calor de los robustos jugadores de fútbol. Quizás porque el poder te hace andar en pelotas con el poder y no te importa nada. Quizás porque no consiguió entrada porque es de Boca y no podía entrar a la cancha de River. O quizás porque está en su desnuda naturaleza el aprovecharse de la frotación entre amigos del presidente y se coló como botinero sólo para disfrutar el partido. ATR, cajetiando piola, perro.

A diferencia del senador Costa, de quien aquí mostramos una foto en el Stadium de la escuadra riverplatense, que alentó como un barrabrava más a los saltos a un partido que jamás comenzó: quizás soñando con una victoria o una alegría, quizás porque hace rato que no tiene ninguna de las dos cosas, quizás porque añora un tiempo que ya pasó y fue el tercero o quizás porque estaba pasado de Gatorade y batió todos los records de permanencia en un asiento, quebrando la marca de media hora que tenía de estar sentado en una banca trabajando, marca que jamás superó. El senador Costa, decíamos, cuentan que compró dos patis, uno con mostaza y uno sin, dos gaseosas y un agua como cualquier hijo de vecino millonario y que no aprovechó su relación con el gobierno, un poco porque en el gobierno no lo quieren ver ni de lejos y otro poco porque en realidad nunca fue parte del gobierno, como no es parte del circo el mono que reparte maníes con el chocolatero (que tampoco es parte del circo).


Viendo la foto completa, todo parece encajar perfecto. Se viene el G20. Será el JEJEJE20. La policía porteña no puede parar a dos gordos en calzoncillos con piedras y gorro. No puede parar a seis morochos de la barra de All Boys.

Pero puede parar docentes.

Puede parar jovenes en el tren.

Puede parar a jubiladas.

Puede parar a militantes.

Lo que tampoco van a poder parar, es la vergüenza internacional que trajo a estas costas un partido destinado al bochorno.

¿Cómo nos verán los inversores foráneos, si existen, al día de hoy?

Haciendo un racconto, somos el país que:

1- Reprime en las calles.

2- Tiene dos casos de gatillo fácil en una semana.

3- Tiene una desaparición forzada.

4- Tuvo un año un submarino hundido y no saben qué pasó.

5- Tiene una inflación del 80%.

6- Tiene una devaluación histórica.

7- La toma de deuda con el FMI más alta de la historia por encima de cualquier país del universo en cualquier momento de la vida humana.

8- No hay libertad de prensa.

9- Empresarios presos sin pruebas.

10- Presos políticos por ideología.

11- Cambios de ministros constantes.

12- No pueden resolver la seguridad de un partidito de fútbol.

13- Tienen que suspender shows al aire libre por lluvia.

14- Despidos generalizados.

15- Cierre de negocios, pymes, empresas e industrias.

16- Violencia institucional.

17- Aumento en crimenes y homicidios en situación de robo.

18- Paros y piquetes todos los días.

19- Peleas brutales internas en el seno del gobierno.

20- Un gobierno que cada vez que habla, miente diciendo que todo está bien.

¿Va a querer la hamburguesa de tero con o sin patas?

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