ANALISIS
Rotos y mal parados
19 de noviembre de 2018
La UCR, Unión Para Vivir Mejor (?) y Cambiemos(?) de la mano de Eduardo Costa en Santa Cruz no da pie con bola. Sin brújula, el espacio de Macri en nuestra provincia anda perdido, roto y mal parado.

Todo empezó con Roberto Giubetich y su incapacidad para conducir un concejo deliberante que le pertenece, pero que no le responde. Impericias de la ley de lemas sin conducción política.

El intendente perdió el control de su legislatura. Evaristo Ruiz se fue con el FPV, una jugada que se le atribuye al otrora intendente a cargo y ex concejal Pablo Grasso. A quien todos ya ven con el cuadrito colgado en el palacio de Av. San Martín y Alfonsín. 

Después cayó Río Turbio. El acuerdo de Brizuela con Samir Zeidán se reventó como un globo amarillo. Al hermano del interventor los juanetes del zapato le apretaron tanto, que no vio futuro político al lado de Costa como si lo vio al lado del Turco Mazú. A quien quisieron desaforar pero el propio juez dijo que no.  

Atanacio Pérez Osuna permanece preso, más allá de su estado de salud. Y su pedido de prisión domiciliaria denegado. Que se apure la injusticia! 

Tras todo esto, que tiene varias idas y vueltas, le toco jugar al empresario del cemento, y mostró su escasa capacidad de conducción y construcción política. Lo que en la jerga se conoce como “chocarla toda”.

Chocarla toda 

Primero Eduardo empezó operando para que no se trate la expulsión de Evaristo Ruiz de la UCR, es solamente porque el tiene más de 200 pedidos de expulsión, y entendió que no era bueno al partido tratar solo el de Ruiz cuando el tiene tantos. 

Eso le costó el enojo de la troupe encabezada por Roberto Giubetich, Daniel Roquel y Fabián Leguizamón, que se retiraron del comité ofuscados.

Antes de eso mandó a sus alfiles diputados nacionales encabezados por Roxana Reyes, Antonio Carambia y Nadia Ricci a votar el presupuesto del FMI que ofreció y sometió Macri a la Argentina, con un ajuste para Santa Cruz de más de 5.000 millones.  

Previo al tratamiento del presupuesto nacional, Eduardo les había prometido a los trabajadores del SAMIC, que iba a incluir en la ley madre los recursos para que el hospital tenga financiamiento y no pase a la órbita de la provincia. Nada de eso pasó, y en El Calafate todavía lo esperan para que de la cara. 

La frutilla de un postre amargo para Cambiemos en Santa Cruz, la dio el senador cuando no apareció por la cámara alta a votar el presupuesto, que prevé un recorte de 19% de recursos para la provincia, entre transferencias de programas de salud y educación, SAMIC, YCRT y obras como las represas y la planta de ósmosis inversa de Caleta Olivia, que Macri no va a continuar.

Sondeando insultos propios y ajenos, Costa salió por cuanto medio local y nacional cantándole las 40 a Macri por los recortes a la provincia, pero todo el arco político le exigía que esas palabras, que plantarse, lo tenía que haber hecho en su banca y no en los medios.  

Además dentro de su lógica mediática, intentó sacarse la carga de su error político, y echarle la culpa a Alicia Kirchner, para lo cual volvió a ser cruzado por todos. Y profundizó cuando mandó a los periodistas a preguntarle a María Belén Tapia por qué había votado a favor del presupuesto, a quien había dejado en total soledad en la cámara, “porque ella es grande”. 

Mal parado 

A Eduardo sin dudas le ha ido mejor durante los gobiernos del kirchnerismo, no sólo económicamente que le permitió entre 2003 y 2015 abrir varias sucursales del Hipertehuelche en la Patagonia, y ahora podría empezar a cerrar algunas, sino que además le fue mucho mejor políticamente. En 2011 estuvo muy cerca de quedarse con la gobernación.

En el macrismo Costa no le encuentra el agujero al mate. Responsable de las acciones del gobierno nacional en Santa Cruz, por la Cuenca con el empresario no quieren saber nada, en Caleta Olivia tampoco. 

Para profundizar sus males, sondeos indican que perdió capital de votos, y más allá de la probable derogación de la ley de lemas, no le podría ganar al FPV la gobernación. 

Y hacia dentro del sector político que conduce (?), las internas se recrudecen, su liderazgo es discutido permanentemente, y tiene diásporas en zona norte con dos importantes intendentes como Facundo Prades y José María Carambia, de Caleta y Las Heras, respectivamente, que ponen en jaque su cuarta posibilidad gubernamental. 

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