ANALISIS
LOS DESFACHATADOS
9 de diciembre de 2018
Un puñado de hombres, pasados de ponche, se festejan a la mexicana,

Rodrigo Eguillor, bravucón y violador, se paseó a sus anchas por la televisión en un rol de agente provocateur que dio una mezcla de asco y vergüenza no tan ajena. Por su lado, Nicolás María Massot, eligió de mil ejemplos, el peor posible, el de los que ya no están para sentar una posición: como siempre, su posición tiene que ver con los sectores más ricos de la sociedad.

Se festejan a sí mismos en rondas masturbatorias, porque eso también, es el patriarcado homoerótico de los hombres que no amaban a las mujeres.

destrozando a su paso,  

moteles y bares

cuesta abajo no les cuesta nada,

Eguillor y Massot, destrozan todo lo que tocan. Destrozan familias, amistades, relaciones. Ambos saben de qué hablamos: uno porque es público el asunto y el otro porque sabe que lo sabemos. Moteles y bares, decíamos. Cuesta abajo, pero más cuesta arriba. 

¿Te acordás de este hijo de nazis pidiendo plata en una página web como si se tratara de un amor de cuentos? Bueno. Parece, dicen, que es un amor de puro cuento.

Todavía está la página online.

Barats: https://chiaraynico.wedcompany.com/

abran la frontera la estampida veo llegar,  

levantando polvo vienen los desfachatados,

vienen dando tumbos viven fuera de la ley,

A lo lejos se los puede ver, levantando polvo con sus dichos, jugando un juego que no es joda, haciendo de cuenta que tiene pelo en pecho... pero siempre fuera de la ley. Uno por abusador de mujeres. El otro por tener sangre de violador, asesino, apropiador, secuestrador, torturador y genocida. Qué orgullo ser hijo de Nicolás, dirá nunca nadie. 

alma de cantina traen los desfachatados,  

Y en ese alma de cantina, ese grito de bar, Massot dice que Néstor Kirchner era amigo de Clarín. La gente se enardece, se pone como loca, entra al recinto, apaga el pucho, se le va al humo. Nico, el mismo machito mexicano de hace minutos se aterroriza cuando ve los ojos de tantos hijos de Néstor, pero más del hijo de Néstor, con ganas de comérselo crudo. El miedo no es tonto, aunque sí es delincuente, entonces Nicolás María balbucea disculpas. Con pánico. Siente frío en la nuca y en las manos. Se da cuenta que no está en el bar. Y que ser desfachatado iba a terminar con él agachado debajo de la banca buscando los dientes que le iba a bajar uno. Por otro lado, Eguillor salía de la cárcel y sonreía frente a las cámaras. 

Impunes chiquilines sin pelotas.

un enjambre de muchachas,  

guapas chulas guapas,

ponen hot un minimercado,

Y entonces creen que el país es un supermercado y que ellos sólo necesitan entrar y ver, comer y comprar, llevarse lo que quieran porque así fueron criados. Nicolás con toda la fuerza de una familia asesina, Eguillor con la fuerza de la guita. Aunque tenga menos de la mitad de la guita del hijo de nazis de Nicolás. ¿Qué tal? El poder es así.

en la ruta hacia el paso,  

van dando sablazos,

en un carro tomado prestado,

Toman por asalto al poder y al país, a la televisión, pero olvidan que están viviendo de prestados. Y que tarde o temprano, esos dientes se caen. Porque se caen o porque se los tiran. Es cuestión de horas. ¿Sabías que Nicolás no sale a la calle hace tres años porque las últimas dos veces que salió fue humillado y ultrajado frente a su "esposa"? 

(Te robo te limpio, te mato, te robo, te limpio te mato) 

A no desesperar amigues. El terror a la cárcel de estos elementos espurios y de paso, es cada vez más real. Adonde vayan los iremos a buscar. Y cuando es necesario, adentro del recinto.


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