Río Gallegos

12 de diciembre

Chucky Verón nos propuso un sueño que no pudo ser (por ahora)

Cientos de hogares santacruceños se disponían cerca de la medianoche de ayer a mirar la pelea del año para la Provincia. Se acomodaron en sus sillones. Calefactores funcionando y aparecerían en la pantalla los boxeadores por el título.

En el cuadrilátero se enfrentarían Adrián “Chucky” Verón contra César la “Joya” Barrionuevo. Santacruceño versus catamarqueño.

El Chucky tenía la posbilidad de ganar el  título argentino welter y así pisar fuerte en su carrera boxística y abrirse camino internacional. Consagrarse, como le dicen en la jerga. Tenía la posibilidad de arrebatarle el título a ¨La Joya” y su sueño mundialista.

La Joya ya es un boxeador consagrado. Actual campeón argentino de los welters que contaba hasta ese momento con 32 peleas ganadas de las cuales 22 fueron por nockout. Revalidaba el título. 

Saldría a escena el santacruceño. Suele vestir remeras con consignas de protesta social. Se ha manifestado en contra de los fondos buitres. A favor de la liberación de Milagro Sala y con máximo orgullo por Santa Cruz. En esta oportunidad, mientras transcurría la previa “guanteando” se preguntó dónde está Santiago Maldonado.

Y también parece que esta vez la política metió un poco más la cola. Era un título. Se entusiasmaron los muchachos locales parece. Entonces, esta vez vistió remera con el escudo del PJ con la leyenda Verón-Menna al frente -aludiendo a Jorgito Verón, ex concejal de Río Turbio, y Darío Menna, actual diputado por el Pueblo de la localidad minera- y la espalda estaría estampada por la frase “Propongamos un Sueño” en clara referencia al espacio político que lleva el mismo nombre.

Ambas leyendas claramente políticas. Ambas leyendas avizorando un futuro. ¿2019? Quizás. 

Desde BaS intentamos comunicarnos con el entorno del boxeador pero no tuvimos éxito. No sabemos si fue sólo la derrota o bien había algún enojo interno por no haber respetado la cábala que hasta ahora le había significado 21 victorias y sólo una derrota. ¿Cuál es la cábala? No vestir consignas político partidarias. Todos saben y los que no lo saben se lo contamos: todo deportista recibe siempre ayuda de quienes conducen los destinos del Estado así como también de empresas que le dan apoyo a cambio de publicidad. Bueno, la política también. Y parece que esta decisión en esta pelea tan importante habría generado ciertas diferencias internas entre los integrantes del equipo del boxeador.

En materia exclusivamente deportiva, las voces entendidas decían que el Chucky tenía escasas posibilidades de ganar la pelea. De quedarse con el título. Por no decir ninguna posibilidad.

La joya con sólo 28 años de edad ya tiene en su haber más cantidad de peleas ganadas y un score inmejorable en materia de nockout que cualquier otro boxeador actual y se le sumaba cuatro años sin conocer la derrota (sólo perdió tres veces). De modo que, todo auguraba unos escasos dos o tres asaltos en el ring y una contundente victoria para el catamarqueño.

Pero el Chucky sabe eso de ser santacruceño y librar las batallas aún aquellas que parecen desde el inicio perdidas.

Sabe de ese ser santacruceño que se sobrepone a todo.

Y así fue como esa derrota cantada se transformó en la victoria posible.

La derrota poco a poco se alejaba y el Chucky comenzaba a erigirse en un posible campeón. Nos proponía un sueño.

Los protagonistas de ninguna manera decepcionaron, porque ambos jugaron sobre el cuadrilátero sus pretensiones con valentía y fundamentos, con lo que tienen y con los que les falta, pero sin guardarse nada.
Los dos primeros capítulos fueron para un Barrionuevo más suelto y decidido, pero en el tercero y el cuarto Verón se mostró más activo y equilibró los números.
Un corte sobre el ojo del catamarqueño comenzó a complicarle la posibilidad de retener el título para la tierra de la Virgen del Valle y allanarle el camino al sanatcruceño que acariciaba el título.
El sexto round sería determinante para el Chucky. La “Joya” tiraría manos y manos hasta poder impactar sobre el cuerpo de Verón. El corte en la cara le complicaba cada vez más la continuidad y la claridad a la hora de los golpes.
Sin embargo, llegaría una especie de bloqueo producto de una derecha y una izquierda que logró tumbar al Chucky. Intentó levantarse con valor rápidamente. No pudo.  Quizás demasiado rápido.
 
El sueño que no pudo ser. Por ahora. Faltó paciencia. 
Quizás la misma paciencia que le estaría faltando a la política que lo apoyó.

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