POLÍTICA
Torta negra – Parte I
25 de noviembre de 2014

La interna del gremio de los petroleros privados está al rojo vivo, y a partir de mañana comienza a agitarse de tal manera, que lo que buscan los pesos pesados de la Federación, es generar los argumentos que creen las condiciones de anarquía necesarias, para finalmente correr del medio a la actual conducción del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz.

Tras la asamblea del pasado 12 de septiembre llevada a cabo en Caleta Olivia con total normalidad, donde se decidió por unanimidad de los presentes la desafiliación del gremio santacruceño de la Federación Argentina Sindical de Petróleo, Gas y Biocombustibles, que conduce el legislador massista Alberto Roberti, las tensiones han ido en aumento.

El operador de Roberti y de la Federación en Santa Cruz es Juan Barrientos, quien compitió en las elecciones del sindicato en Santa Cruz, y perdió por escasos votos con Claudio Vidal. “Juanito” en la asamblea de Caleta, presionado por la alegría de los petroleros de sacarse a la Federación de encima, levantó la mano para apoyar esa medida.

Pero a partir de aquella jornada no se quedó quieto. Ante la inminente formalización de la salida de los petroleros santacruceños de la Federación, que impacta seriamente en la recaudación que Roberti recibe todos los meses, y que todos sospechan que es una fuente de financiamiento de Sergio Massa en su carrera por la presidencia de la Nación, Barrientos comenzó a armar un sindicato paralelo denominado Sindicato de Petroleros Privados de Zona Norte.

Si bien esa gestión, que ya ha ingresado al Ministerio de Trabajo para obtener el reconocimiento, está frenada y pocos dan crédito que pueda ver la luz, Barrientos prepara para esta semana patear el avispero.

Desde mañana martes pararían todos los yacimientos de la zona norte de la provincia, a través de los sindicatos que todavía responden a la Federación, que son los de refinerías y garraferos entre otros. Para ello Barrientos, y otro viejo conocido como el “Chaco” Segovia, estuvieron recorriendo yacimientos buscando el descontento que les permita tener cierto acompañamiento.

El objetivo es cortar toda la producción. La demanda pasa por la reincorporación de 6 trabajadores despedidos por Panamerican Energy, la suma puente de los petroleros y marchas contra el juez Quelín, que ha procesado a Juan Barrientos por coacción agravada, en tiempos en que el sindicato de petroleros estaba intervenido por la Federación, y los cortes de producción y rutas eran una constante en los yacimientos.

Lo que persiguen Barrientos, varios actores sindicales y políticos, es deslegitimar a la conducción actual del sindicato, que tuvo el atrevimiento de consolidar la desafiliación de la Federación, que era una promesa de campaña. Si eso finalmente se legaliza en la cartera de Trabajo nacional, Roberti y sus socios dejarán de percibir una suma de dinero mensual de varios millones de pesos, en concepto de aportes de los mas de 14.000 trabajadores petroleros de Santa Cruz.

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