POLÍTICA
Los dueños de la educación (¡con los chicos no!)
8 de enero de 2018
Cuando como padres pensamos en quién dejamos, suponemos primero en la docente, en la dirección de la escuela y en la escuela misma. También podemos pensar en el Consejo Provincial de Educación, sus autoridades, y también en la gobernadora.

Lo cierto es que la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes está en manos de Pedro Cormack y Ezequiel Alós. Los dirigentes de ADOSAC más combativos. Los que deciden realizar más de 110 días de paro durante 2017, sin importarles nada.

Quienes ya afirmaron que el ciclo lectivo para los que no completaron aprendizajes durante el año pasado, no va a empezar el 1º de febrero como había previsto el CPE. Seguramente tampoco querrán comenzar el ciclo lectivo 2018, cuando deban convocarse a las aulas en marzo. 

Los docentes santacruceños son los mejores pagos del país detrás de los de Tierra del Fuego, casi la mitad de los 12.000 maestros y maestras tienen más de un cargo, y por mes se invierten 650 millones de pesos en salarios docentes. 

Es decir que la provincia en su conjunto paga esos 650 millones de pesos por el servicio de educación pública, que tuvo por ejemplo durante el año pasado más de 110 días de paro. 

Para 2017, el presupuesto provincial incluyó la partida de 7.080 millones de pesos para gastos en personal del CPE. Para 2018 esa erogación asciende a la suma de 7.904 millones de pesos, representando el sector con mayor presupuesto en sueldos de toda la provincia, y ninguno, a excepción de los judiciales, realizó tantos días de paro. 

Una de las principales funciones de la escuela es el pase de la cultura de una generación a otra, junto a los conocimientos escolares se pasan formas culturales de comportarse, de relacionarse con otros, de expresar emociones; en pocas palabras normas de ser, estar y vivir en nuestra cultura. A un niño que no se le da escolarización se lo somete, en principio, a dos procesos de analfabetismo el de los contenidos escolares y el de los “contenidos” culturales. 

Los niños pertenecientes a familias con un buen nivel socio económico cultural medio o medio/alto pueden compensar el proceso de analfabetismo, pues sus padres tienen herramientas que se lo permiten; pero los pertenecientes a familias más desfavorecidas están condenados pues sus familias tienen muy pocas o no tienen herramientas compensatorias. Así quedan en un nivel de vulnerabilidad mucho mayor, en muchos casos irremediable.

El daño que realizan estos dos personajes a los niños, niñas y adolescentes es irremediable, están condenando a generaciones de santacruceños por una pelea política, en la cual en ningún mes han dejado de percibir sus haberes.

¡Con los chicos no!

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