Río Gallegos

19 de noviembre

Giubetich: volver con la frente marchita y telegramas de despido

En la madrugada del viernes el intendente de Río Gallegos retornó a la ciudad en el vuelo de Aerolíneas, solo bajó del avión con su valija, nada más.

No trajo nada, no consiguió nada.

Mantuvo reuniones en Buenos Aires con funcionarios del ministerio del interior del gobierno nacional de Cambiemos, pero nada para Río Gallegos.

Le solicitaron en cambio que despida al menos unos 700 trabajadores, algo a lo que el intendente se opone y resiste por dos motivos: porque dice que no va a seguir haciendo política y porque además se va a quedar a vivir en la ciudad.

Sino piensa que le va a pasar como a Omar Zeidán, que prácticamente ya no pisa Río Turbio.

Por otra parte, para conseguir fondos, apela a que la provincia contribuya los millones que le faltan para los salarios.

Para ello lo tiene a Pedro Mansilla como pieza fundamental en ese objetivo, al cual podría utilizar como herramienta de presión al gobierno de Alicia Kirchner, movilizando a los municipales a la casa de gobierno.

Por lo pronto antes de subir al avión, el jueves por la noche cenó con el ministro de economía provincial Juan Donnini en el aeropuerto Jorge Newbery.

Comentarios