Río Gallegos

20 de noviembre

Una foto, no la película

El pasado miércoles afirmamos que lo de este domingo era una nueva foto de la situación política de la provincia, y no representa ni define la película de un escenario dinámico como el de Santa Cruz.

Ayer como sucede desde 2009, Eduardo Costa vuelve a imponerse en una elección de medio término. Como desde 2007, y ya afirmamos que no iba a suceder, se queda con las ganas de romper el techo de los 50 puntos.

Se frotaba las manos desde que firmó la aceptación del cargo como candidato a senador nacional, esta vez no podía escaparse superar ese techo que sabe que lo deja de cara a 2019 de una manera distinta a la obtenida, además se lo había prometido a Macri: que iba a darle el certificado de defunción al kirchnerismo en Santa Cruz, en su pago chico. 

No lo hizo.

En estas circunstancias, y más allá de la algarabía expresada en el festejo, donde el empresario y candidato eterno de la UCR/UPVM/Cambiemos arremete con su latiguillo de la corrupción, sabe y teme que la película se repita de nuevo.

Es decir, que en 2 años vuelva a perder la gobernación, esta vez sería por cuarta vez consecutiva.

Tras los resultados de la jornada de ayer, se demostró que los números de Cambiemos se redujeron en un 7% el caudal de votantes, que pasó de 47% en las PASO, a un 44% en las generales.

Sin embargo el empresario y actual diputado nacional, si logró, contra los pronósticos, incluso de este portal, contener buena parte de los votos que había obtenido Cambiemos en las PASO, que pertenecían a la lista de Carlos Prades.

En cambio el FPV subió ese mismo guarismo, el 7%, desde las PASO a las generales, donde obtuvo un 30% y 32%, respectivamente.

En el bunker del FPV las caras no eran las mejores, aunque degustaban el sabor del desafío de entender que para las próximas elecciones tan rezagados no quedaron.

Tras un baño de pragmatismo político en tanto viendo los resultados, un Grasso un poco apresurado, afirmó que había que repatriar a quienes se han alejado del peronismo, y nombró a Daniel Peralta específicamente.

Tampoco alcanza. Daniel Peralta hizo una muy mala elección, reconocido por el propio ex gobernador, quedó en el 4º lugar, debajo del Frente de Izquierda.

No estamos negando que esos 12.000 votos no sean importantes a la hora de ir y estructurar una elección, sino que lo importante es volver a desarrollar un proyecto para Santa Cruz.

Esa es la gran cuenta pendiente de todos los candidatos y espacios políticos en estas elecciones, y que no puede faltar en las campañas de 2019.

Eduardo Costa no puede continuar con los “26 años del kirchnerismo”, con que “se robaron todo”, tiene que empezar a hablar de las medidas que va a tomar si en dos años finalmente se le da.

Lo mismo le cabe al FPV, la única persona que parece saber que hacer hoy es la propia gobernadora Alicia Kirchner, que se encuentra fuertemente abocada a resolver los problemas financieros y de gestión de Santa Cruz.

El resto de los espacios que componen el FPV se encuentran envueltos en internas que se multiplican, producto de egos, falta de generosidad y falta de humildad. Hay muchos caciques con mucho para decir y en algunos casos, en la mayoría, poco para mostrar.

Como afirmamos el pasado miércoles, el Frente de Izquierda, Partido Obrero, obtuvo un histórico 3er lugar.

Párrafo aparte para José Blassiotto, que es un dirigente que llegó hace muy poco a la provincia, y obtuvo unos 6.900 votos. Contaba con el apoyo del gremio ATE, y llevaba y alzaba las banderas de Sergio Massa en Santa Cruz.

A partir de hoy comenzarán a anotarse varios en la carrera por la gobernación en 2019, todavía restan definir varias cuestiones, como por ejemplo el sistema electoral con el cual elegiremos gobernador o gobernadora dentro de 2 años, y falta que mucha agua corra debajo del puente.

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