Río Gallegos

22 de octubre

Rebelión en la granja

Por la persistencia de sus ausencias, el intendente local Roberto Giubetich, tiene corto circuitos con el concejo deliberante.

Su hombre fuerte dentro de la estructura del legislativo local, Daniel Roquel, ha perdido su poder político en manos del resto de los ediles de Cambiemos, quienes hoy llevan la relación con sus pares del FPV, y por ejemplo devolvieron el presupuesto 2017 al ejecutivo municipal, además de rechazar el veto total de la ordenanza que normaba el aumento en el pago de títulos universitarios y terciarios a los trabajadores.

“Los manejos de Roquel dentro del concejo deliberante son insostenibles, se maneja como un nene caprichoso, no consensua nada, y además sigue poniendo a toda su familia en la municipalidad y en el concejo”, se quejaba un concejal de su mismo espacio.

En el accionar del hombre fuerte de Giubetich en el concejo, sus pares, propios y ajenos, ponen los problemas que existen entre legislativo y ejecutivo municipal.

El actual presidente del cuerpo, Evaristo Ruiz, que ocupa ese lugar justamente por la fuerte interna con Roquel, aseguró que el presupuesto municipal fue devuelto porque “no recibieron las rendiciones cuatrimestrales de 2016 y 2017”, deslizando que no iba a ser aprobado a libro cerrado.

A la fuertes falencias que tiene el municipio en términos de gestión, las ausencias permanentes de Giubetich, que viaja a Buenos Aires y no ha traído nada aún, se suma la tensión en el concejo, de continuar este curso, la intendencia de Roberto podría naufragar de la misma manera que lo hicieron las de Pirincho Roquel y Raúl Cantín en los  tres períodos (2003-2015) anteriores.

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