POLÍTICA
Diputados dio un paso hacia la equidad de género
13 de septiembre de 2018
El proyecto para lograr la equidad de género en las listas parlamentarias logró ayer un avance con el despacho de dos comisiones, habilitando a que el tema sea debatido en la última sesión de este mes. Si esto no pasa, en noviembre se cae.

El proyecto que impulsa un grupo de mujeres del justicialismo conquistó ayer dos comisiones clave, como son las de Asuntos Constitucionales y de Legislación General, lo que habilitó su tratamiento para dentro de dos semanas, en las que se podrán incluir modificaciones.

Su autora, Myriam Alonso (FPV), convocó ayer a una reunión en la sede del Partido Justicialista de Río Gallegos, de la que también participaron los legisladores Matías Bezi y Darío Menna, junto a la secretaria de Las Mujeres, Lorena Beltrán y las militantes que llevan adelante el reclamo por lograr la paridad en el ámbito parlamentario.

En esa ocasión discutieron la posibilidad de introducir modificaciones al proyecto, como por ejemplo que hubiese listas para diputadx por Municipio que estuviesen encabezadas por un hombre y en otros casos por una mujer, bajo la premisa de resolver uno de los aspectos más problemáticos de la equidad de bancas, ya que sólo hay lugar para que sólo una persona acceda a un escaño por localidad. 

El Movimiento Popular de Mujeres, integrado por Roxana Totino, Marisa Oliva y Norma Cabas, entre otras, viene reclamando por la paridad de género con presencia en prácticamente todas las sesiones ordinarias, e incluso haciendo foros en las ciudades de Pico Truncado y Caleta Olivia. 

Que el proyecto lograse ayer las firmas necesarias para el despacho significa que ahora toma estado parlamentario y por lo tanto, durante las próximas dos semanas habrá lugar para que puedan plantearse correcciones hasta que se trate en la sesión del 27 de septiembre, como suponen las justicialistas.

Pero este avance no se dio sin la resistencia de los varones, ya que la diputada Alonso había presentado el proyecto en noviembre de 2016, es decir que en noviembre de este año, se cae si no se trató en el recinto.

De suceder, sería la segunda derrota en este sentido, porque ya en 2014 la diputada Selsa Hernández había presentado la equidad de género, pero el oficialismo no la respaldó y eso determinó su alejamiento del peraltismo.

Roxana Totino dijo ayer a TiempoSur que “para nosotras que se apruebe el proyecto original es muy importante porque vamos a tener más diputadas, quizás no seamos más que los varones pero nos vamos a acercar a ese ideario de paridad”. 

Según contó, su intención no es otra que “tengamos ley de paridad para las próximas elecciones y ver para adelante cómo peleamos los espacios, porque queremos que las mujeres participen y tomen consciencia de los lugares de representatividad”. 

En la composición actual de la Cámara de Diputados, las mujeres representen el 20 por ciento de las bancas, pero además se suma que los diputados por Municipio tienen 14 escaños y ellas, tan sólo 1, lo que alcanza apenas a un 7 por ciento.

La respuesta a esto está en que la Ley de Cupo, que estableció un piso del 30 por ciento de participación femenina, 33 por ciento desde 2009 en Santa Cruz, pero que terminó siendo un techo.

También en noviembre del año pasado la diputada de Encuentro Ciudadano, Gabriela Mestelán, presentó la paridad de género en la conformación de las listas y en el armado de la fórmula de gobernador y vicegobernador. El proyecto estuvo por la Comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General pero no avanzó en absoluto. 

La respuesta a esto podría ser que el proyecto hablaba de una reforma integral del sistema electoral, algo cuya iniciativa política el oficialismo no va a relegar a la oposición. 

El 23 de noviembre de 2017, la cámara de baja del Congreso convirtió en ley la paridad de género en las listas de candidatos a legisladores nacionales, con lo cual en las elecciones legislativas de 2019, la representación de las mujeres pasará al 50 por ciento. 

Aun cuando el principal argumento de sus detractores fue que la ley significaba una discriminación positiva, 165 legisladores votaron a favor y sólo 4 en contra, uno de ellos fue Héctor Roquel. (Por Sara Delgado – Tiempo Sur) 

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