LOCALES
Los testigos de Costa en el allanamiento a CFK
24 de agosto de 2018
Si algo le faltaba al procedimiento impulsado por el juez Bonadío en el zafarrancho de los “cuadernos” para asegurar su impronta de persecución política, es que a los testigos de los allanamientos los ponga el senador de Cambiemos Eduardo Costa.

El show mediático montado sobre los allanamientos a los domicilios de CFK contaron con la presencia de Lucila Hernández y Enrique Bavera como testigos en el domicilio de Río Gallegos, dos militantes del protestante grupo de Jubilados Unidos que conduce Ana Villarroel y muy cercano al legislador macrista.

El prontuario de dos jubilados violentos y testigos modocitos 

Una constante tanto de Enrique y Lucila, jubilados de Vialidad Provincial y Servicios Públicos, respectivamente, es su encono con la gestión de Alicia Kirchner y el kirchnerismo, con manifestaciones en la puerta de la casa de gobierno santacruceña rayando paredes y pegando carteles escrachando a la propia gobernadora y a funcionarios provinciales. 

Además Enrique con reminiscencias dictatoriales, en una protesta en la legislatura provincial picaneaba una puerta de metal.

También ambos estuvieron en el escrache a la vivienda familiar del ministro de gobierno Fernando Basanta durante la madrugada, donde el ministro descansaba con su hijo de por entonces 6 meses, mientras Lucila lo increpaba en la puerta de su vivienda, Enrique arrojaba bolsas de residuos en la camioneta del funcionario. 

Sin contar que en todas las oportunidades de sus protestas y acciones en la vía pública fueron acompañadas por Eduardo Costa y el arco político de Cambiemos provincial. 

Estos fueron los testigos que puso Eduardo Costa, para que como mencionara la senadora nacional por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, el show de “Comodoro Netflix” continúe.

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