LOCALES
Familiar de argentinos fallecidos en Monte Aymond llegó a realizar trámites para repatriación
10 de enero de 2018
Un largo viaje realizó ayer Fabían Díaz, hermano de una de la víctimas fatales en el accidente ocurrido la tarde del jueves pasado en el kilómetro 130 de la Ruta CH-255, luego de impactar contra un camión chileno.

Tras viajar desde Buenos Aires a Río Gallegos vía aérea, la mañana de ayer vía terrestre realizó su trayecto hacia Punta Arenas el hermano de Adriana Elizabeth Díaz, misma ruta por donde se desencadenó el fatal accidente.

A pesar que no quiso referirse al tema, por estar evidentemente afectado emocionalmente, Fabián Díaz, en compañía del cónsul de Argentina, Jorge Insausti, y de personal de Gendarmería del país transandino, comenzaron a realizar diversos trámites.

Alrededor de las 15 horas llegaron hasta la Fiscalía Local de Punta Arenas donde se entrevistó con personal sicólogo y fiscal del caso, para posteriormente al Servicio Médico Legal, donde continuó realizando diversos trámites para poder repatriar a sus familiares y trasladarlos a la ciudad de Misiones, al norte de Argentina.

A pesar que no podrá realizar el traslado de inmediato, Gendarmería de Argentina realiza trámites para poder apurar la repatriación.

Cabe recordar que Hugo Alberto Cano era piloto de Gendarmería, por ese motivo esa institución policial transandina está realizando el apoyo a la familia.

El accidente entre un vehículo transandino y un camión chileno ocurrió alrededor de las 17,30 horas del jueves 4 de enero pasado, en el kilómetro 130, impacto que provocó que el automóvil de patente argentina se incendie y sus cinco ocupantes fallecieran en el interior sin poder escapar.

Tras esto, el conductor del camión chileno, Pablo Espinoza Vásquez, fue formalizado el pasado sábado por un cuasidelito de homicidio, luego que el primer informe de la SIAT de Carabineros responsabilizara al camionero de traspasar el eje de la calzada obstaculizando el paso del vehículo menor, donde finalmente falleció Hugo Alberto Cano, de 39 años, junto a su esposa Adriana Elizabeth Díaz, de 36, y sus hijos Iván Gonzalo, de 16, Hernán Lautaro, de 12 y la pequeña Ludmila de los Milagros Cano, de tan sólo 7 años.

Quienes habían viajado de Río Gallegos a Punta Arenas sólo por un par de horas, encontrándose a su retorno con el fatal desenlace.

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