El Puchero
¿Trompada o Trump gana?
8 de noviembre de 2018
Así de ambiguo resulta el análisis político sobre los resultados de las elecciones de medio término celebradas el martes 6 de noviembre en los Estados Unidos. Con la Cámara de los Representantes (equivalente a nuestros diputados/as) en manos de los Demócratas, y la Cámara de Senadores en manos de los Republicanos, tanto los azules como los colorados culminaron la noche festejando.

Con una participación parecida a la de las últimas elecciones en Venezuela, de casi el 50% del electorado, los medios norteamericanos se congratulaban por la alta participación. En este caso, nadie acusa a Trump de llevar adelante un régimen castro-chavista a pesar de estos números que se explican por celebrar las elecciones un día martes en el cual la gente debe ir a trabajar y no todas las empresas les dan las horas necesarias a los empleados para ir a votar. (Ni hablar del proteccionismo económico del magnate neoyorquino). 

La victoria de los Demócratas se debe a que han recuperado la mayoría de la Cámara de Representantes luego de 8 años de ser minoría. Hoy cuentan con 220 escaños, mientras que los Republicanos con 196. El quorum y el número mágico para tener iniciativa legislativa es de 218. Con este nuevo escenario en la cámara baja, Trump ya no tendrá la tranquilidad que tuvo estos dos años de gobernar desde la Casa Blanca sabiendo que al otro lado de la Avenida Pennsylvania, el Capitolio en sus dos cámaras ratificaba sus políticas de gobierno. Suerte con la que sí corrió Macri en nuestras tierras, ya que lleva 3 años gobernando desde la Casa Rosada sabiendo que al otro lado de la Avenida de Mayo, el Congreso aprueba todos sus planes, incluidos los del ajuste. Claro que en este caso la mayoría no es tan propia, sino que cuenta con el apoyo del peronismo de derecha encabezado por Pichetto en senadores y por Massa en diputados.  

Más allá de estos números de la real politik, el triunfo demócrata puede leerse en términos semióticos con mucha esperanza de futuro. Gracias a la cantidad de candidatas mujeres que llevó en sus boletas el partido de los azules, el Capitolio tendrá el mayor número de congresistas mujeres de toda su historia. Una de ellas es Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, que con 29 años es la mujer más joven de la historia del Congreso norteamericano y de origen latino; noticia que recorrió el mundo. También han ganado numerosas gobernaciones los Demócratas, una de ellas a destacar es la del estado de Colorado, en manos de Jared Polis: el primer gobernador abiertamente homosexual de la historia.  

En el otro extremo, los Republicanos también tuvieron mucho que festejar. Dado que las elecciones de medio término se traducen en un plebiscito del gobierno de turno tanto aquí en el cono sur, como en el norte del continente; los resultados no han significado una caída pronunciada del apoyo a Donald Trump. Por el contrario, podemos hablar de un país de mitades, ¿suena familiar?. Magnetto y Duran Barba hablarían de grieta, un ajedrecista aficionado a la política lo llamaría “tablas”, pero quizás sólo se trata de la democracia… 


Y en este contexto, el as de espadas es la Cámara de Senadores. Con 100 representantes, los Republicanos se han adjudicado la inmensa mayoría de los 35 escaños en juego y hoy cuentan con 51 bancas propias. De nuevo, el número mágico para el quorum y para acompañar las políticas nacionales que emanan de la Casa Blanca. Una de las principales aristas de este triunfo es que la idea de un impeachment (juicio político) a Trump, que anda circulando por los cafés de Washington, principal escenario del lobby de la política estadounidense, quedaría trunco ya que se necesitan las 2/3 partes de la Cámara de Senadores para impulsarlo.  

A partir de ahora, comienzan las estrategias tanto de los Republicanos, como de los Demócratas, bien para asegurarse la reelección de Trump en 2020, o para pensar en un nuevo inquilino para la Casa Blanca.  


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